
SONIA CATALÁN ALERTA EN ‘LA PROVINCIA’ SOBRE LAS BARRERAS QUE DIFICULTAN EL ACCESO DE LOS SÉNIOR AL MERCADO LABORAL
La directora general de la Fundación Más Sénior, Sonia Catalán, ha participado en un reportaje publicado por el diario La Provincia sobre la situación de los trabajadores mayores de 45 años en el mercado laboral y las dificultades que encuentran para acceder a nuevas oportunidades profesionales.
El artículo, titulado «Los mayores de 45 suman la mitad del paro y solo el 27% de los contratos», analiza la paradoja que vive este colectivo en Canarias: pese a la evolución positiva del empleo, las personas de 45 años o más representan el 44,6% de los desempleados del Archipiélago, pero apenas concentran el 27,3% de los contratos registrados en septiembre.
Sonia Catalán ha puesto el foco en el edadismo laboral, una de las principales barreras que dificultan la reincorporación de los profesionales sénior al mercado de trabajo. «Es una barrera invisible y, en ocasiones, inconsciente», explica la directora general, que advierte de cómo determinados prejuicios sobre la flexibilidad, las expectativas salariales o la capacidad de adaptación de las personas de más edad pueden condicionar los procesos de selección.
También ha señalado el papel que pueden desempeñar los sistemas automatizados de contratación, cuyos filtros podrían dejar fuera a candidaturas por razón de edad antes incluso de que lleguen a ser valoradas por la empresa.
Capacidad de adaptación demostrada
Frente a los estereotipos sobre la capacidad de adaptación tecnológica de los profesionales sénior, la directora general reivindica su trayectoria y experiencia. «Muchos empezamos a trabajar con fax y sin internet», recuerda, destacando que esta generación ha demostrado su capacidad para incorporar sucesivas transformaciones tecnológicas a su actividad profesional, desde las primeras herramientas digitales hasta el trabajo en remoto y, ahora, la inteligencia artificial.
En este sentido, defiende que la experiencia, el criterio y los conocimientos acumulados durante años constituyen un valor que debe complementarse con las nuevas herramientas y competencias digitales, y no convertirse en un motivo de exclusión.
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